Imponente marco en el Esteban V. Sanz. Una tarde soleada permitió que casi 2000 loberenses disfrutaran del clásico más convocante de la región. Es sin dudas el partido que más gente convoca en el año.
La sexta división empató 0-0 y la reserva perdió 1-0 errando un penal sobre el final, pero el dato más importante fue la lesión que le provocó un jugador de Newbery a uno de los nuestros. Dos veces le pegó sin pelota, y la tercera le pegó un golpe en la tráquea que hizo que hospitalizaran al jóven rojo.
Respecto a la primera división, claramente se pueden diferenciar dos tiempos. Uno bastante aburrido, con pocas situaciones de gol, en donde luego de un pequeño dominio de Newbery, Kitty De Andreoti, convirtió el primer gol del partido para provocar el delirio de la hinchada local. Luego del gol, el rojo controló las acciones, y en una jugada aislada, Miotti puso el 1-1. El rojo tuvo dos jugadas claras. Una salvó sobre la línea un jugador panza, y en la otra, luego de una gran jugada del equipo, Juani Coria, anticipaba que era su tarde, desviando por arriba del travesaño.
en el segundo tiempo, cerca de los 20 minutos, a la salida de un corner, Juani Coria puso el 2-1. A partir de ese momento hubo un dominio abrumador del rojo. Cada ataque parecía medio gol. Newbery se sostenía por su mediocampo, pero la defensa hacía agua por todos lados. No pudo llegar el tercer gol, y de a poco el equipo se fue retrasando máxime después de la expulsión inexplicable de Kitty De Andreotti. El palo nos salvó, pero dos minutos después del tiempo reglamentario, un peinada de Federico Hernandez, desubica a la defensa y Newbery convierte el empate. Hubo tiempo para dos jugadas clarísimas, erradas por Quicho Lynch y Gonzalo Scalogna. Así se fue el clásico, con la gente de Newbery festejando el empate como un triunfo y el rojo alentando al equipo por el esfuerzo brindado. Jugando así vendrán varios triunfos.


















