Este año, puede haber sólo un clásico, así que hay que aprovecharlo al máximo. Imagino las tribunas con el colorido que sólo los equipos de Lobería pueden ofrecer en esta Liga.
A la hora del partido, no importa nada más que ganarle a nuestro clásico rival. Y si bien todos los ojos apuntan a la primera. Cada partido que se dispute, desde la categoría más chica a la primera tiene su importancia. Cada chico vive este partido como el más importante del año.
Antes y después, comparten horas en el colegio, amistades, pero durante el lapso del partido son rivales que buscan lo mejor para su equipo.
Como siempre digo, que todo sea una fiesta. Que los enconos, queden solo en la cancha. Es la batalla de los colores, y se los defiende a muerte.
Aprovechen este espacio para dejar mensajes de alientos a todos los chicos que defenderán la camiseta roja durante el fin de semana.